Close

Actualidad


Atrás

 

Daniel Casanova, un cirujano español reconocido en Europa por su trabajo en trasplantes

El doctor Daniel Casanova, un cirujano del Hospital U. Marqués de Valdecilla, de Santander, con larga experiencia en trasplantes hepáticos y de páncreas, ha sido reconocido en Europa por su labor al frente de la División de Trasplantes de la Unión Europea de Médicos Especialistas (UEMS), consolidándose así la representación española al más alto nivel

Entrevista de Teresa Alfajeme (MyP OMC)

El haber sido nombrado presidente de honor de la UEMS, después de 14 años como miembro activo de la División de Trasplantes es, para el Dr. Casanova, “un gran honor como representante español y me permite seguir y seguir trabajando en el trasplante a nivel europeo dese la perspectiva docente y de acreditación”. Hay que tener en cuenta que no existe titulación sobre trasplantes en la UE y el diploma de la UEMS es un “pasaporte de conocimiento acreditado”.

Este cirujano español que ha triunfado en Europa lleva en su ADN la vocación médica: hijo de pediatra, hermano de otros tres médicos, marido de médica, yerno de médicos y cuñado de dos médicos.

Aunque nació en Soria, vivió y  estudió en Zaragoza, donde se licenció en Medicina y, tras realizar el MIR en el Hospital Puerta de Hierro, obtuvo la plaza de cirujano en el Hospital Marqués de Valdecilla de Santander, donde ha desarrollado toda su trayectoria y donde inició los trasplantes de páncreas e hígado, después de una etapa en la Universidad de Minnesota, en Minneapolis (EEUU), en 1986, donde “existía uno de los departamentos de cirugía con mayor prestigio en trasplantes de hígado, páncreas, riñón, corazón y pulmón  del mundo”.

Allí se formó con el Profesor J. Najarian y, posteriormente, con los doctores David Sutherland, Richard Simmons, y la Dra. Nancy Ascher, la primera cirujana que hizo un trasplante hepático en el mundo. A su vuelta a Valdecilla, inició con éxito los programas de trasplante de páncreas e hígado, además del trasplante renal que ya existía desde 1976, y puso en marcha los protocolos de extracción multiorgánica a imagen y semejanza de los que había aprendido en Minnesota.

En esta entrevista para Médicos y Pacientes, habla de la representación española en Europa en el tema de trasplantes, de lo que supone la UEMS y la formación y acreditación de especialistas en trasplantes y lo que ha supuesto para él este reconocimiento, aunque considera que el más importante “es el que tengo cada día con los pacientes que opero y con los alumnos y cirujanos a los que enseño”.

También habla de los trasplantes en vivo, de las listas de espera de los trasplantes, del llamado “turismo” de trasplantes y no rehúsa preguntas difíciles como el caso del exfutbolista Abigail.

Entrevista completa

-Acaba de ser nombrado presidente de honor de la UEMS, un reconocimiento con el que se consolida la representación española al más alto nivel. ¿Qué supone para usted y para España este nombramiento?

-Desde un punto de vista personal supone un orgullo importante ya que se trata de una nominación hecha por parte de los Delegados Nacionales de Trasplante de cada país de la Unión Europea.

Desde un punto de vista Institucional es hacer un reconocimiento al esfuerzo continuado que nuestro país hace en este parte tan especial de la medicina y que supone un modelo de referencia para los demás países. Las tres instituciones españolas que avalan nuestras actividades son la Asociación Española de Cirujanos, la Sociedad Española de Trasplante y el Consejo General de Colegios Médicos.

Este reconocimiento, lo es al trabajo continuado de 14 años como miembro activo de la División de Trasplante como Delegado Español. Primero, como Delegado Español nombrado por la AEC (Asociación Española de Cirujanos) y miembro fundador del Grupo de Trasplante de la UEMS. Posteriormente, a los dos años, se convirtió en División de Trasplante. Fui elegido por votación Secretario de la División desde 2008 a 2012, y posteriormente también por votación Presidente o Chairman de la División desde 2012 a 2019.

Ahora, recientemente, fui nombrado en Bruselas Presidente de Honor de la División de Trasplante. Eso además de ser un gran honor como representante español, me permite seguir activo en el Comité Ejecutivo de la División, y por tanto continuar trabajando en el trasplante a nivel europeo desde esta perspectiva docente y de acreditación.

-La UEMS es la organización médica más antigua de Europa, con más de 60 años de historia, que representa a las asociaciones nacionales de médicos especialistas de 37 países. Dentro de la especialidad de cirugía, ¿Cómo está constituida esta División de Trasplantes y cuáles son sus cometidos y objetivos?

-La División de Trasplante se formó como consecuencia de la ausencia de reconocimiento y titulación existente en los países europeos sobre la actividad del trasplante. Mientras que las titulaciones oficiales como especialistas en Cirugía General y Digestiva, o Cirugía Cardiovascular, Cirugía Torácica, Urología, etc… existe en España y en los diferentes países europeos, no hay una titulación ni reconocimiento específico en el campo del trasplante. De tal manera que un médico especialista Cirujano, o Hepatólogo, Nefrólogo etc… puede estar trabajando durante 30 años consecutivos en trasplante de riñón, hígado, páncreas, etc… sin tener ningún documento oficial de reconocimiento de dicha actividad.

Por ello la División de Trasplante se ha estructurado en cuatro Boards para dar cabida a todos los especialistas que trabajan en dicha actividad: Board de Cirugía del Trasplante, Board de Medicina del Trasplante, Board de Coordinadores de Trasplante y Board de Inmunólogos de Trasplante. De esa forma se incluyen bajo el mismo paraguas todas las actividades clínicas del trasplante.

Cada país europeo es responsable y soberano en el modelo y niveles de formación de sus propios especialistas, y por ello existen diferencias y particularidades en este campo, en el cual no podemos influir. Sin embargo, sí que podemos evaluar la calidad y nivel conocimientos de esa formación, acreditándola a través de un proceso riguroso y competitivo.

El objetivo de la División por tanto es el control de calidad de los especialistas que practican los trasplantes en Europa y que de forma voluntaria se someten a dicha evaluación sobre la experiencia y conocimientos obtenidos con objeto de conseguir el Diploma Europeo. Esto se realiza mediante la auditoría de la experiencia previa, y si han superado los mínimos exigidos, con un examen sobre conocimientos en trasplante de cada especialista otorgándole un Diploma de capacitación a nivel europeo.

Como cada especialista puede tener su actividad clínica en trasplante en órganos diferentes, por ejemplo, el Board de Cirugía del Trasplante Abdominal, lo hemos dividido en cuatro módulos diferentes para que los Cirujanos de Trasplante se acrediten por examen en los módulos donde tienen su actividad clínica: Módulo de Extracción Multiorgánica, Módulo de Trasplante de Riñón, Módulo de Trasplante de Páncreas y Modulo de Trasplante de Hígado.

El Diploma obtenido les reconoce su nivel de conocimiento para trabajar en cualquier país europeo. Aunque actualmente todavía no es obligatorio tener dicho diploma para trabajar en trasplante, como es lógico cada vez más países europeos reconocen y exigen este diploma en los concursos de especialistas en trasplante. Asimismo, desde la dirección de la UEMS se está trabajando con la administración sanitaria europea para implementar la necesidad de dicha acreditación en los diferentes países europeos.

Pensando en la formación futura, otra de los objetivos de la División, es la acreditación de algunos Centros de Trasplante con objeto de que puedan impartir programas específicos de formación de especialistas en trasplante (Fellowship) al igual que sucede desde hace décadas en USA. Hasta el momento, 12 Hospitales Europeos han sido acreditados como centros de trasplante.

-¿Qué supone para un especialista médico en trasplante contar con el Diploma europeo de trasplante?

-Significa una apuesta de futuro en su formación y acreditación, pues es la única forma actual de contrastar de forma rigurosa su nivel de conocimiento en esta materia. Si creemos que el conocimiento no tiene fronteras, este modelo de acreditación europeo, garantiza un control de calidad en estas disciplinas.

Cada vez es más frecuente la movilidad de pacientes y profesionales en los diferentes países europeos, y disponer de este tipo de diploma significa un pasaporte de conocimiento acreditado.

¿Qué papel ha jugado la UEMS en la política de trasplantes a nivel europeo?

-La UEMS es una institución asesora de la administración sanitaria europea. Por si misma no tiene capacidad ejecutiva, pero si marca las directrices en aspectos tan cruciales como la formación y la acreditación. Es obvio, que lo que es bueno para un país europeo también puede serlo para los otros si podemos aplicarlo de forma razonable.

Si pensamos en un modelo europeo es lógico que la UEMS sea el vehículo para trasladar la información y la formación en ese campo. Hasta ahora más de 500 cirujanos de trasplante han sido acreditados con este diploma, además del resto de especialistas no cirujanos. Asimismo 12 centros europeos se han acreditado como centros de formación.

-El Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos es miembro de la UEMS desde 1986 y actualmente cuenta con 54 representantes en 31 diferentes secciones especializadas, 3 representantes en boards y 2 en comités conjuntos multidisciplinares. ¿Cómo valora el papel del CGCOM en esta organización médica?

-El CGCOM es la institución garante de las relaciones con la UEMS, además de las Sociedades Específicas que avalan los diferentes delegados nacionales. El papel del CGCOM ha sido muy importante en los últimos años, habiendo impulsado la cultura y conocimiento sobre la UEMS, pues a pesar de ser la institución médica europea más importante, era una gran desconocida por parte de muchos profesionales. Creo que entre todos tenemos que aumentar los esfuerzos para que salgamos de nuestras estructuras locales, y logremos mayor visibilidad para exponer y defender la bonanza de nuestro sistema sanitario en términos de formación y asistencia.

-Durante los últimos 10 años, usted ha sido secretario general y presidente de esta división de trasplantes ¿Cuál es el balance que hace de esta etapa?

-El balance no puede ser más positivo, al haber desarrollado un modelo único entre los especialistas de trasplante que representan a los diferentes países europeos, con unos objetivos comunes con respecto a la formación y acreditación en Europa. Eso ha prestigiado esta institución e incluso puedo afirmar que la División de Trasplante ha mantenido una posición de liderazgo sobre otras especialidades por su carácter innovador.

Debido a la eficacia del modelo de acreditacióntenemos acuerdos con la AST (American Society Transplantation) para reconocimiento mutuo de Diplomas. Desde un punto más particular, los cirujanos españoles han sido uno de los más activos a la hora de obtener esta acreditación.

– ¿El hecho de que España sea un referente en trasplantes ha sido decisivo para esta representación española en la UEMS durante tantos años?

-No cabe duda que es un aval importante que todo el mundo aprecia. Pero el día a día, la gestión y organización dentro de estos grupos de profesionales de países tan diferentes hay que hacerlo convenciendo con el trabajo bien hecho para que todo el mundo perciba el beneficio mutuo. No cabe duda que representar en esta institución a nuestro país, ha sido el privilegio y el aliciente más importante que he tenido con esta responsabilidad.

-Ha logrado una distinción internacional y ahora la Asociación Española de Cirujanos también le nombra miembro de honor.

-He sido privilegiado por haber tenido la oportunidad de liderar la Sección de Cirugía HPB y Trasplante de la Asociación Española de Cirujanos (AEC) durante más de siete años e iniciar en nuestro país los tan prestigiados cursos de residentes, que hoy son habituales en todas las especialidades.

Me enorgullece el reconocimiento de la AEC con el nombramiento de Miembro de Honor  cuya ceremonia se celebrara durante la Reunión Nacional de Cirugía de este año, casualmente, se celebrará en noviembre,  Santander.

Pero, el reconocimiento más importante lo tengo cada día con los pacientes que opero y con los alumnos y cirujanos a los que enseño. Creo que los médicos y este caso los cirujanos somos personas privilegiadas por ejercer una profesión que combina más que otra una actividad intelectual como es la ciencia y el arte de la cirugía, con un compromiso social que nos vincula de una forma especial a nuestros pacientes.

-Usted se formó en trasplantes en Minnesota y su actividad la ha desarrollado en el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla. En todos estos años de ejercicio profesional ¿Qué cambios en esta técnica destacaría?

-El trasplante ha sido el paradigma de la medicina moderna, y nuestro país ocupa un papel de relevancia en el mundo. El cambio ha sido increíble y desde mi época de Minnesota hasta ahora los logros han sido espectaculares. Gracias mejor conocimiento de estos pacientes y de sus enfermedades, una indudable mejoría de las técnicas quirúrgicas, y una inmunosupresión cada vez más eficaz y segura, se han conseguido tasas de supervivencia de pacientes e injertos impensables hace 20 o 30 años.

Tenemos excelentes profesionales en cada uno de los trasplantes, y un modelo de distribución muy justo y eficiente. Sin embargo, a pesar de estas ventajas indudables para los pacientes y el sistema sanitario, podemos morir de éxito si no cuidamos el presente y el futuro. Estamos viviendo un gran relevo generacional, y falta en mi opinión incentivación para las nuevas generaciones de cirujanos.

Asimismo, a pesar de los logros obtenidos y la calidad de los profesionales, deberíamos tener una mayor visibilidad en las instituciones europeas.

-España ocupa uno de los primeros puestos en el ranking de donantes de órganos. ¿Qué otros países europeos son referentes en esto?

-España ocupa una posición de liderazgo en donación de forma consecutiva desde hace 25 años. El pasado año el índice de donación por millón de habitantes, ha sido de 48  (ONT), mientras que la media europea fue de 22,3. Los países más cercanos son Portugal, Croacia, Belgica, Francia e Italia, aunque todos ellos a gran distancia de España.

Como referencia USA tuvo 31,7; Reino Unido 22,5; Alemania 10; y Australia 20,8.

A modo particular, mi Hospital Marqués de Valdecilla es uno de lo pocos que tiene en activo todos los programas de trasplante (Corazón, Pulmón, Hígado, Páncreas y Riñón), siendo además el hospital de España y por tanto del mundo con un mayor índice de donación el pasado año 86 por millón, cuando la media en España como ya he comentado ha sido de 48.

Esto se ha conseguido con una gran cultura y dedicación a los trasplantes por parte de los profesionales de este centro, a pesar de tener el hándicap de pertenecer a una comunidad pequeña como Cantabria. Ello nos ha obligado a acuerdos con otras comunidades para recibir pacientes para trasplante.

-Como experto en trasplante hepático, ¿Qué papel tiene actualmente la donación en vivo?

-La donación en vivo de hígado en una alternativa al trasplante con donante procedente de cadáver en muchos centros en el mundo. Las razones se basan en motivos religiosos con respecto a la donación de cadáver como en Japón, Corea del Sur, u otros países asiáticos, ó en el mundo occidental ante la escasez de donantes para tratar de evitar la mortalidad en la lista de espera.

Es evidente que este trasplante tiene unas características y dificultades técnicas diferentes al trasplante de riñón con donante vivo, ya que la hepatectomía necesaria para la obtención del injerto en el donante, es una cirugía mayor y por tanto con mayores riesgos potenciales. Eso hace que solamente hospitales y equipos muy seleccionados puedan abordar esta técnica. En nuestro país debido a la mayor disponibilidad de donantes cadavéricos, son pocos los casos de trasplante hepático de donante vivo que se realizan cada año. Sin embargo, debemos reconocer y felicitar a los centros españoles que han tenido mayor experiencia en este campo (Clinic y CUN).

-Uno de los éxitos en los que se basa el sistema de trasplantes español, son sus sólidas bases y una legislación que cumple ahora 40 años. Con los avances técnicos, ¿cree que es preciso cambiarlas?

-Creo que la ONT es un modelo de gestión de excelencia en nuestro país. Tanto en el periodo dirigido por Rafael Matesanz, como recientemente por Beatriz Domínguez-Gil se ha conseguido que la equidad y la eficiencia en detección y distribución de órganos sea modélica. La razón fundamental es que esta dirigido y avalado por profesionales y no por políticos.

Debemos pensar que cada día se producen varios donantes en diferentes puntos de España y eso obliga a que en muy poco tiempo se deben realizar las pruebas, extracciones y trasplantes con innumerables comunicaciones y movilización de cientos de personas.

Yo personalmente más que cambiar la estructura, incorporaría los avances tecnológicos que hoy existen. Por supuesto, intentaría que otras instituciones tratasen de imitar la gestión y eficacia de la ONT

-Hasta ahora las donaciones eran de personas que fallecían por traumatismo en hospitales, pero ahora también pueden ser donantes las personas que fallecen tras una parada cardiorrespiratoria, lo que se denomina donación en asistolia. ¿Qué representa esto para los trasplantes?

La donación en asistolia ha permitido incrementar en más del 30% la tasa de donación en España en los últimos años.  Además de ello ha obligado a un mayor refinamiento y optimización en los protocolos de extracción y preservación al poder utilizar nuevas tecnologías como las máquinas de perfusión y preservación normotérmicas (NECMO).

-A pesar del aumentando de las donaciones, las listas de espera para trasplante no disminuyen ¿qué explicación tiene esto?

-Se debe a que son ofertas que generan demanda, y hoy día se realizan indicaciones para trasplante que hace años ser restringían.

Los buenos resultados del trasplante han facilitado la confianza de médicos para recomendar y pacientes para aceptar, lo que hace que España sea el país donde se realizan en algunos órganos más trasplantes en relación con la población que tenemos. Eso es un éxito de nuestro sistema de salud y de los profesionales que los forman que debemos resaltar constantemente para dar fe del increíble país que disfrutamos para nacer y vivir.

-En algunos países europeos, hay pacientes que no tienen acceso a la lista de espera y eso ha provocado lo que se denomina “turismo” de trasplantes. ¿Qué opina al respecto?

-Este es un aspecto en España regulado por la ley, ya que la clave del trasplante es el donante y al ser limitado, no se puede enmarcar los mismos términos que las prótesis de cadera u otros procedimientos que a veces ocurren.

De todas formas, dentro de Europa cada vez es más frecuente la colaboración en donación y trasplante entre los diferentes países a través de las agencias responsables de la organización.

-El caso el exfutbolista Abigail, en cuya causa se ha personado la ONT como acusación particular, ¿daña la imagen de España en el tema de trasplantes?

-En España, la donación bajo términos económicos es ilegal. Este caso concreto tuvo gran repercusión mediática que obligó a la ONT a personarse como acusación. Cualquier práctica de este tipo perjudicaría seriamente a la donación como ha pasado en algún país europeo, ya que fundamentalmente se basa en la confianza de las familias de los donantes. En España gozamos de la ventaja de ser en la mayoría de los casos un sistema público con absoluta transparencia.

En España, la legislación convierte a todos los ciudadanos en donantes, salvo que se exprese en vida lo contrario. ¿Cómo está este tema en Europa?  

-En España tenemos una ley en teoría muy avanzada, pues todos los ciudadanos somos donantes por ley. En otros países europeas como en Austria tienen la misma situación legal.

Sin embargo, es la familia la que tiene finalmente la potestad de la donación, y por tanto nunca se aplica la ley en contra de los deseos de la familia, puesto que sería contraproducente.