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El presidente de la OMC anima a las nuevas generaciones de médicos a sumarse al movimiento del profesionalismo

Con la presencia de las ministras de Sanidad y de Defensa, María Luisa Carcedo y Margarita Robles, respectivamente, se ha celebrado el acto inaugural de la VI Convención de la Profesión Médica, con más de 600 asistentes pertenecientes a la Organización Médica Colegial (OMC) y en el que su presidente, Serafín Romero, ha animado a las nuevas generaciones de médicos a sumarse al movimiento del profesionalismo

Al acto, presidido por Serafín Romero, presidente de la Organización Médica Colegial, han asistido, además de las ministras, otras autoridades como el secretario general de Sanidad, Faustino Blanco, el director general de Ordenación Profesional, Rodrigo Gutiérrez, el consejero de Salud de Canarias, José Manuel Baltar, y el director de Muface, Antonio Sánchez Díaz, entre otros.

La conductora del acto inaugural, la presentadora Silvia Jato, ha dado la bienvenida a los más de 600 asistentes a este encuentro bienal que se reúnen con el fin de debatir de una manera democrática y consensuada temas de actualidad que afectan a la profesión médica.

En nombre del comité científico y organizador, el presidente de la OMC, Serafín Romero,  ha dado la bienvenida a todos los asistentes tras lo cual ha dedicado unos momentos al recuerdo de los compañeros que ya no están presentes: el extesorero de la OMC y de sus Fundaciones, Teodoro Sacristán, fallecido en 2017; el exvocal de médicos de hospitales  Manuel Sánchez, fallecido en 2017; Mª Rosa Muncharaz, secretaria de Presidencia de la OMC y fallecida en 2017; además de Araceli Matamoros, miembro del personal del Colegio de Médicos de Badajoz y fallecida a principios de este año.

A continuación han sido varios los temas abordados por Romero durante su intervención: política de Recursos Humanos, agresiones a sanitarios, género y profesión médica, formación médica continuada, Atención Primaria, ejercicio privado de la Medicina, Deontología y eutanasia, compromiso social y seguridad del paciente, pseudoterapias, y la necesidad de una OMC “fuerte, cohesionada y unida”.

En el marco de la política de RR.HH. ha insistido en la necesidad de un Pacto contra la precariedad, por los profesionales y por el desarrollo profesional, “que nos haga recobrar la ilusión, una verdadera apuesta por los recursos humanos del SNS”, ha subrayado.

Respecto a las agresiones a sanitarios ha instado a que se refuercen las medidas preventivas para proteger a los profesionales y, “con ellos, al conjunto del sistema sanitario, con un tratamiento multidisciplinar del problema”.

Sobre el tema de género y profesión médica ha incidido en la situación que desencadena la brecha en la igualdad de género, caracterizada por “la precariedad, la dificultad a la hora de acceder a puestos de responsabilidad, la falta de políticas de conciliación y a otros factores como el acoso y violencia en los centros de trabajo”, según ha descrito. De ahí, su insistencia en promover un cambio cultural entre los profesionales médicos “en aras a la igualdad entre hombres y mujeres y trabajar para fomentar la presencia de compañeras en los espacios de toma de decisiones”.

En cuanto a la formación médica continuada ha animado a una reflexión sobre prioridades de la formación y especialización de los diferentes agentes. Al respecto ha recordado que el CGCOM, a través de la Fundación para la Formación de la OMC (FFOMC) “está priorizando los temas transversales y comunes a las especialidades”.

En el ámbito de la Atención Primaria considera obligado redefinir los espacios competenciales de los profesionales sanitarios del primer nivel asistencial y frenar la tendencia creciente hacia una asistencia de vías paralelas con sobrecarga asistencial especialmente significativa para los médicos. En este sentido, ha celebrado el encuentro de hoy entre la ministra de Sanidad y el Foro de Médicos de Atención Primaria como un paso más hacia “una renovación de la A.P.”.

Asimismo, ha tenido palabras para el ejercicio privado de la Medicina, a su juicio, “muchas veces desatendido e ignorado” y que, como ha destacado, “requiere de la misma atención y tutela pública y colegial que los otros ámbitos asistenciales”.

El presidente de la OMC no ha pasado tampoco por alto el actual debate social sobre la eutanasia. Al respecto ha animado a la profesión médica a seguir de cerca dicho debate desde la vertiente “político, social y legal”, lo que obliga, a su juicio, “a tener una plataforma de reflexión interna que permita perfilar posicionamientos y opiniones colectivas, y ajustarlas a las condiciones de un debate que no es esencialmente médico, aunque tenga repercusiones en la deontología y la práctica de la Medicina”.

La paradoja que percibe entre la actualidad y prioridad del debate de la eutanasia y el olvido secular de la atención paliativa debe llevar, en su opinión, “a exigir una actuación vigorosa para que las Administraciones sanitarias activen recursos y organización en la mejora de la atención y trato al paciente terminal”.

También ha aludido al compromiso social y seguridad del paciente para lo que es básico, según ha indicado, la aprobación del Baremo de daños sanitarios. “Sacar el baremo sanitario adelante -según sus palabras- hará un gran favor a los pacientes y al propio sistema sanitario público, entre otras razones, porque disminuirá la práctica de la medicina defensiva y las indemnizaciones estarán fuera de otros interese”.

En otro momento de su intervención ha expresado la preocupación de la OMC por el auge de las terapias pseudocientíficas, sectas sanitarias e intrusismo laboral por el “vacío legal” existente, la incertidumbre científico-experimental, la diversidad de competencias profesionales, la heterogeneidad de la práctica y la “escasez” de controles de calidad en este tipo de actividades.

Estas prácticas, según ha advertido, pueden producir ‘retrasos peligrosos’ en los tratamientos y una ‘pérdida de oportunidad’ en la aplicación de fármacos y de técnicas reconocidas y avaladas por la comunidad científica.

En este sentido, se ha referido a la puesta en marcha en 2017 del Observatorio OMC contra las Pseudociencias, Pseudoterapias, Intrusismo y Sectas Sanitarias “como el inicio de la respuesta desde la profesión médica ante un grave problema que debe ser abordado desde lo integral, por lo que aplaudimos la iniciativa conocida esta misma semana por parte del Ministerio de Sanidad”.

Finalmente, ha abogado por una OMC “fuerte, cohesionada y unida» que debe seguir avanzando “hacia esquemas organizativos más profesionalizados, representativos y modernos, que nos conviertan en verdaderos foros de pensamiento de la profesión”. Como ha concluido “Necesitamos que nuestras compañeras y compañeros más jóvenes se unan a este movimiento del nuevo profesionalismo acudiendo decididamente a sus Colegios de Médicos para cambiar resignación por acción”.

El vicepresidente segundo de la OMC, Javier Font, también dirigió unas palabras a los más de 600 asistentes, y ha explicado el objetivo central de la Convención como es “dar respuesta y debatir sobre los principales retos que presenta actualmente el Sistema Sanitario, un evento que, como ha remarcado, “levanta una gran expectación en el ámbito profesional, social y político”.

Font, dirigiéndose a la ministra de Sanidad, le ha solicitado que deposite su confianza en los médicos “somos firmes defensores de nuestro modelo sanitario”, según sus palabras.

Ministra de Sanidad: “Nuestras prioridades están claras, recuperar derechos y transformar el sistema sanitario”

El acto de clausura ha concluido con unas palabras de la ministra de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, Mª Luisa Carcedo, quien ha brindado un reconocimiento público a la profesión médica que, como ha asegurado, “ha sabido mantener la calidad asistencial y la cercanía con los pacientes, y como consecuencia, la satisfacción de la ciudadanía con el sistema sanitario público español. “No en vano -ha añadido- sigue siendo la profesión más valorada”, ha afirmado.

Carcedo ha incidido en la recuperación de la universalidad del acceso a la asistencia sanitaria, como uno de los primeros pasos dados por el Gobierno socialista, ya que, como ha recordado “todas las personas tenemos el derecho a la protección de la salud, protegido por nuestra Constitución en su artículo 43”.

Precisamente, recuperar derechos y transformar el sistema sanitario y de servicios sociales son algunas de las principales prioridades del Gobierno socialista, según ha señalado la ministra de Sanidad.

En relación a la política de recursos humanos, ha reconocido el problema que tiene el sistema sanitario en cuanto al número de profesionales médicos, de ahí el aumento de un 4,5% de las plazas ofertadas para la formación médica especializada, lo que supone un total de 6.797 plazas para médicos residentes.

Ha destacado la importancia del profesionalismo en la práctica clínica sustentado en los compromisos ético-profesionales de mantenerse competente en el transcurso de la vida laboral, con el fin de poder ofrecer en todo momento una actuación médica de calidad y que se adapte de modo ágil a las novedades científico-técnicas en constante evolución.

Para ello, la formación continuada juega un importante papel, a juicio de la ministra de Sanidad. En este sentido, se ha referido a los diplomas de acreditación, avanzando que los primeros en aprobarse serán los de cuidados paliativos y de tutores en formación sanitaria especializada.

Finalmente, ha aludido a la importancia de la humanización de la asistencia sanitaria, donde entran en juego nuevas competencias relacionadas con la comunicación, la empatía con el paciente, la compasión y el trabajo en equipo.