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La AECC pide que se investigue el 100% los cánceres poco frecuentes y con menos del 30% de supervivencia

La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) ha solicitado, en el marco de un encuentro con investigadores, pacientes y sociedades científicas por el Día Mundial de la Investigación en Cáncer, este sábado, que se investiguen el cien por cien las enfermedades oncológicas poco frecuentes (aquellas que afectan a menos de seis personas por cada 100.000 al año) y con menos del 30 por ciento de supervivencia

Aunque en los últimos años la supervivencia en cáncer ha aumentado 3,3 puntos en los hombres y 2,6 en las mujeres, en un entorno donde la incidencia de estas enfermedades ha aumentado un 7,2 por ciento, situándose la tasa de supervivencia en el 55,3 entre los hombres y en el 61,7 por ciento entre las mujeres.

No obstante, ha lamentado que «esto no ocurre» en todos los pacientes ya que muchos no tienen acceso a los resultados de investigación, «ni todos los tumores se investigan lo suficiente». «Tenemos el reto de aumentar al 70 por ciento la supervivencia media de las personas con cáncer para el año 2030, así como mejorar su calidad de vida. Para lograrlo, una de las claves es reducir las desigualdades en el acceso a los resultados, así como avanzar en la investigación», ha dicho el vicepresidente nacional de Misión de la AECC, Laureano Molins.

Además, ha avisado de que esta situación de «inequidad» es «especialmente grave» en las personas que padecen un tumor poco frecuente o un cáncer con una supervivencia baja «o estancada». «Los tumores con supervivencia por debajo del 30 por ciento y los poco frecuentes necesitan una investigación al cien por cien. Y esto no podemos hacerlo solos, necesitamos el esfuerzo de toda la sociedad, entidades de cáncer e instituciones públicas y privadas para lograrlo», ha enfatizado Molins durante el encuentro. En concreto, la Asociación Conjunta sobre Cánceres Raros (JARC, por sus siglas en inglés) estima que los tumores poco frecuentes tienen una peor tasa de supervivencia que los que son más comunes, posicionándose en un 47 por ciento de media.

«Si hay baja incidencia los tumores, por lo general, se estudian menos y, por tanto, se conocen menos. Para poder investigar es necesario que varios grupos de investigadores se unan, establezcan consorcios y/o plataformas que permitan sumar un número suficiente de muestras para estudiarlas y poder dar pasos para mejorar la supervivencia en este tipo de tumores», ha añadido la directora de investigación de la Fundación Científica de la AECC, Marta Puyol.

Precisamente sobre la importancia de la investigación ha hablado Cuca Vargues, la paciente de cáncer de pulmón quien ha comentado que gracias a los avances sabe que no se puede curar pero «sí» cronificar la enfermedad. «La investigación es básica porque es la esperanza de los pacientes. Ahora sé que no hay nada que me pueda curar pero quién sabe si dentro de 2,3 o 5 años han aparecido nuevos tratamientos y tengo más posibilidades de sobrevivir», ha dicho.

Del mismo modo se ha pronunciado César Benito, padre de un niño con tumor cerebral, quien ha comentado que gracias a un ensayo experimental de los 9 meses de esperanza de vida que le dieron a su hijo, cinco años después están ya solo en fase de revisiones.

«En un contexto de vulnerabilidad en el que se encuentran los pacientes y las familias, la investigación nos da esperanza, supone un agarradero para salir adelante y buscar las fuerzas que algunos momentos falta para superar el día a día que supone sufrir los efectos secundarios que provocan los tratamientos más vulnerables», ha señalado Benito.

SIN FONDOS NO SE PUEDEN HACER AVANCES «RELEVANTES»

De hecho, durante el encuentro tanto él como Vargues han preguntado a los investigadores cuándo se van a desarrollar nuevas terapias que reduzcan los efectos secundarios y, por ende, mejoren la calidad de vida de los pacientes. En este sentido, el investigador de cáncer de pulmón en el departamento de Oncología Médica del Hospital 12 de Octubre de Madrid, Jon Zugazagoita, ha reconocido que el reto actual es saber qué pacientes van a responder mejor a los actuales tratamientos para, así, minimizar los efectos secundarios.

No obstante, y al igual que lo ha comentado la investigadora principal dentro del Grupo de Investigación de Terapias Avanzadas para Tumores Sólidos Pediátricos de Cima Universidad de Navarra, Marta María Alonso Roldán, en España se necesitan más fondos para poder investigar.

«Sin estos fondos no se pueden hacer avances que sean relevantes y que en otros países se consiguen más rápido porque tienen acceso a los fondos de una manera más fácil», ha asegurado el investigador, a lo que la doctora Alonso Roldán ha añadido que una parte «muy importante» del trabajo que realizan los investigadores se la pasan «buscando recursos», lo que, por ende, «repercute negativamente en la investigación». «Tiene que haber una financiación nacional que esté altura del problema que supone el cáncer», ha sentenciado la investigadora.

Al respecto, la directora de la Fundación Científica de la AECC, Isabel Orbe, ha destacado la necesidad de que haya «colaboración» entre la administración, organizaciones y sociedad civil. «La investigación del cáncer es global y los resultados tienen que llegar a todas las personas estén donde estén», ha indicado.

Finalmente, el presidente de la Asociación Española de Investigación sobre el Cáncer (Aseica), Luis Paz-Ares, ha asegurado que la investigación clínica es «esencial» para tratar «mejor» tanto a los pacientes de hoy como a los del mañana.

«La investigación se puede clasificar en tumores más frecuentes o menos frecuentes, pero también en investigación buena y no tan buena. La buena es la que cambia las cosas y para que exista es importante que tengamos a las mejores personas para realizarla, por lo que es necesario fomentar la carrera investigar e incentivar a los jóvenes para que se queden», ha zanjado Paz-Ares.