Close

Noticias


Atrás

 

Mirada al 2022: Estudio de Género y Profesión. Dos tercios de las médicas han vivido en primera persona situaciones de desigualdad por cuestión de género

El Observatorio de Género y Profesión del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM) presentó en marzo 2022 los datos de su última encuesta para conocer la situación de la mujer en la profesión médica, una fotografía que refleja que dos tercios de las profesionales han visto o vivido en primera persona situaciones de desigualdad por cuestión de género.

Dentro de la jornada organizada por la corporación médica por el Día de la Mujer, la vicesecretaria del CGCOM, Dra. Rosa Arroyo, presentó los resultados preliminares de esta encuesta en la que han participado cerca de 5.000 colegiados/as de toda España de todos los ámbitos asistenciales y franjas de edad.
Contratos eventuales, el doble en mujeres
La encuesta, respondida entre los meses de octubre de 2021 y enero de 2022, pone de relieve que existe un mayor número de contratos interinos y temporales para las mujeres que ejercen la Medicina. Así, se refleja que el 40,3% del total de encuestas tiene contratos de interinidad o eventuales. No obstante, en las mujeres este porcentaje es superior al 50% mientras que en los hombres se sitúa en el 25,3%, es decir, la mitad que en las mujeres.
En concreto un 27,4% de las mujeres tiene contrato eventual frente al 12,6% de los hombres. Esta precariedad la padecen mucho más los segmentos más jóvenes, siendo especialmente destacable en menores de 35 años para ambos sexos.
La reducción de jornada por cuidado de hijos representa el 80% en las mujeres y solo el 10% en los hombres.
La encuesta pone de relieve que existe un 16,6% del total de los participantes que están acogidos a algún tipo de reducción de jornada. El motivo principal de las mujeres es por el cuidado de hijos e hijas que representa un 81% en las médicas, mientras que en los médicos es el 11,6%. El segundo motivo es por motivos de “calidad de vida”, en este caso los porcentajes se invierten notablemente, representando un 70,1% para los hombres frente al 32,1% de las mujeres.