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Santander alaba la figura del psiquiatra Federico Soto, pionero en defender la dignidad de los enfermos mentales

La alcaldesa de Santander, Gema Igual, ha alabado la figura del psiquiatra santanderino Federico Soto Yarritu, uno de los pioneros en defender la dignidad de los enfermos mentales, durante un encuentro mantenido en su despacho con tres de las hijas del médico, que han acudido desde Pamplona para hacerle entrega de la biografía de su padre denominada ‘Una vida dedicada al enfermo’

Acompañada del presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Tomás Cobo, y del presidente del Colegio de Médicos de Cantabria, Javier Hernández de Sande, la regidora ha expresado su agradecimiento por recibir esta obra, dedicada por la autora -la periodista Maríaluz Vicondoa-, que ahonda en la figura de este «excepcional profesional, que introdujo novedades psiquiátricas en su trabajo, puso en marcha los talleres ocupacionales y de laborterapia y fue uno de los primeros en utilizar la electroencefalografía».

Soto Yarritu nació en Santander en 1906, estudió Medicina en Madrid y se formó en Neuropsiquiatría en el Hospital Marqués de Valdecilla. A los 27 años obtuvo por oposición la plaza de director médico del centro psiquiátrico de Pamplona, cargo que mantuvo hasta su jubilación en 1976. Cuando llegó, el hospital contaba con 1.300 enfermos ingresados y él luchó por mejorar su atención, eliminando las camisas de fuerza y las verjas, además de conseguir poner fin a la separación que había entonces entre los pacientes pensionistas y los de beneficencia.

Impulsó además el Instituto de Psicología Aplicada y Psicotecnia de Navarra, donde fue director. También, fue profesor de Psiquiatría en la Facultad de Medicina de la Universidad de Navarra, consultor de la clínica Universidad de Navarra y presidente de la Asociación Española de Neuropsiquiatría. A lo largo de más de 600 páginas, la autora relata la vida que desarrollaba dentro del centro psiquiátrico durante los más de 40 años en los que Soto Yarritu lo dirigió, un centro donde el médico y su familia convivían con los enfermos, las hermanas hospitalarias y los trabajadores. «Su labor fue innovadora e intachable y es un orgullo para Santander poder haber contado entre sus vecinos con uno de los psiquiatras españoles más importantes del siglo XX», ha añadido la alcaldesa en un comunicado.