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Dra. Rosa Arroyo: “Sin proporcionalidad en los puestos de responsabilidad no habrá igualdad efectiva en la profesión médica”

La Dra. Rosa Arroyo se convirtió en 2018 en la primera mujer en acceder a la Comisión Permanente del Consejo General de Médicos (CGCOM) tras casi un siglo de historia de la corporación. Cinco años después su implicación la ha llevado a la vicepresidencia segunda de la organización, desde donde trabajará en ámbitos como la lucha contra las pseudociencias, el plan de transformación digital, la igualdad de género, la acreditación de la formación médica continuada y la cooperación internacional, entre otras cuestiones.

¿Qué le ha motivado a dar un paso hacia delante en la Comisión Permanente del CGCOM?

Es un reto desempeñar nuevas funciones en la organización, la experiencia en la vicesecretaría me ha ayudado a tener una visión general y esta es una oportunidad para profundizar en algunos aspectos.

Usted ha participado en la elaboración del nuevo Código de Deontología Médica ¿Qué otros desafíos tienen por delante en la corporación? ¿Qué objetivos se marca desde la vicepresidencia?

Este año es decisivo para la renovación de los Estatutos y avanzar en el Plan de Transformación Digital, que incluya el Registro de colegiados, la identidad digital y los certificados médicos electrónicos.

Otros asuntos de interés tienen que ver con el desarrollo de la VPC y VPC-R (Validación Periódica de la Colegiación y Recertificación), en base al compromiso de la profesión médica de renovar periódicamente las credenciales tanto en el aspecto deontológico, como en el de las competencias trasversales y específicas.

Respecto a la cooperación y voluntariado sanitario internacional, desde la FCOMCI queremos mantener y mejorar los servicios a colegiados en las prestaciones (seguro de responsabilidad civil profesional, vida y asistencia en viaje, y atención psicológica al retorno), y en formación está previsto la realización de cursos sobre planificación de proyectos sanitarios en terreno y preparación para el primer destino.

En la representación internacional seguiré como delegada del CGCOM en UEMS y vinculada a las Federaciones Temáticas que han sido promovidas desde nuestra organización, y donde estamos en la ejecutiva, que son las de “Equidad, Diversidad e Inclusión”, “Prácticas Médicas verdes y sostenibles” y la de “Ética Médica”

Durante los últimos años ha estado al frente del Observatorio contra las Pseudociencias, un problema que pone en riesgo la salud de muchas personas ¿Va a continuar con esta empresa? ¿Cuáles van a ser los siguientes pasos?

Así es, tenemos el mandato, por estatutos y en el Código de Deontología Médica de velar por la calidad y la seguridad de los servicios que nuestros colegiados prestan a la ciudadanía. Por tanto, detectar, investigar y denunciar las situaciones de intrusismo, publicidad engañosa y aquellas en que la información sanitaria no sea rigurosa, veraz y ajustada a las buenas prácticas y a la mejor evidencia científica disponible.

Seguiremos trabajando en alianza con el resto de los agentes implicados: sociedades científicas, asociaciones de pacientes, otras profesiones sanitarias; y, alineados con el Plan para la protección de la salud frente a pseudoterapias del Ministerio de sanidad. Y continuaremos en la línea de formación con los webinares acreditados para médicos pero abiertos a todo el público desde nuestra web.

¿Son un problema para la salud y para la profesión los movimientos negacionistas?

Han sido un gran problema durante la pandemia de la Covid19, poniendo en riesgo a los más vulnerables, difundiendo bulos sanitarios, e incluso con amenazas públicas graves a los clínicos y científicos que en esos momentos tan complicado estaban trabajando para encontrar soluciones rápidas y efectivas, como las vacunas.

El consejo y los colegios médicos tuvieron un importante papel en combatir las informaciones falsas, muchas veces emitidas por personas que no tenían criterio en la materia porque no son profesionales sanitarios; pero si se trababa de médicos, por la potestad sancionadora que tenemos los colegios, se procedió a abrir expedientes informativos que podían acabar en sanciones disciplinarias con suspensión de la colegiación y por tanto del ejercicio.

Usted fue la primera mujer que accedió a un puesto en la Comisión Permanente de la OMC en octubre 2018 ¿Se está consiguiendo dar voz real a la mujer en los órganos de representación?

Si, estamos consiguiendo avances: en octubre 2020 fue designada una vicepresidenta segunda, y en junio de 2021 con el nombramiento de la vicepresidenta primera nos convertimos en un consejo paritario; que es como debería mantenerse porque es el reflejo proporcional del número de médicas colegiadas (52%) y el horizonte que hay que alcanzar.

Los equipos donde se incorporan mujeres aportan dinámicas nuevas de organización, son muy participativos, empáticos, flexibles, y ejecutivos. No deberíamos desperdiciar ese talento especialmente en una profesión tan humana y vocacional como la nuestra.

Al hilo de la anterior pregunta, usted forma parte del Observatorio de Género y Profesión ¿Considera que existe igualdad real en la profesión? ¿Qué medidas consideran que deben tomarse o cual es el camino para seguir eliminando barreras?

Las médicas estamos infrarrepresentadas en los puestos de responsabilidad, y mientras no haya una proporcionalidad no habrá igualdad efectiva. Por eso se publicó en 2018 el Decálogo que orienta los objetivos a lograr y se creó el Observatorio.

Respecto a las medidas para eliminar barreras, apuntaría equidad en las políticas de conciliación de la vida personal y profesional, educación en corresponsabilidad en los cuidados, promover el liderazgo con mujeres referentes, o fomentar adhesiones a proyectos como #DondeEstanEllas.

Desde la OMC han elaborado documentos y propuestas para la reconstrucción del sistema sanitario. ¿Qué medidas considera más urgentes?

La crisis del Sistema Nacional de Salud es una amenaza a nuestro modelo sanitario: universal, financiado vía impuestos, y basado en la solidaridad y la equidad. Hemos llegado a una situación muy difícil tanto para los pacientes como para los profesionales, y nuestros políticos cometerían un error si no tienen en consideración las propuestas de la profesión médica en la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica, tanto las urgentes como las importantes.

Como oftalmóloga en ejercicio, destacaría permitir mayor autonomía de gestión a los equipos multidisciplinares con liderazgo médico; desarrollar un reconocimiento del desempeño profesional más allá de la remuneración, basado en indicadores de resultados en salud (qué hacemos, qué resultados de calidad de vida esperamos obtener; y si nuestras acciones cumplen las expectativas de los pacientes).

Me parece muy preocupante la situación de los tutores MIR, imprescindibles en la formación de los jóvenes médicos que nos relevarán, y de los investigadores que proporcionan las innovaciones que aplicamos en la clínica.

¿Qué es lo que más orgullo le genera de representar a sus compañeros y compañeras?

Tener la oportunidad de conocer y difundir los valores del profesionalismo médico (responsabilidad, lealtad, confidencialidad, empatía), ese compromiso con los pacientes y la sociedad que avalan la confianza que ponen en nosotros; así como proteger la relación médico-paciente en todas las modalidades de la atención médica.